Juan Isidro Jimenes Grullón: Historiador y Sociólogo



JUAN ISIDRO JIMENES-GRULLÓN

Por : Alejandro Paulino Ramos

El doctor Juan Isidro Jiménes-Grullón, integrante de la Asociación cultural y literaria Plus-Ultra, durante la primera ocupación militar norteamericana, nació en Santo Domingo el 17 de junio de 1903. Salió del país en 1923 a estudiar medicina en París, donde se doctoró en 1929, y regresó al país a fines del referido año. En Santiago de los Caballeros ejerció la medicina y se integró al trabajo cultural y político a partir de 1930, llegando a ocupar la presidencia de la Sociedad Amantes de la Luz. Formó en Santiago, junto con Domingo Moreno Jimenes y otros intelectuales, la Universidad Popular y Libre del Cibao (1932), y en 1934 fue apresado por su participación en los planes para eliminar al dictador Rafael L. Trujillo. Al salir de la cárcel en 1935, marchó al exilio y participó en la fundación del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Posterior al golpe de Estado contra el Profesor Bosch, que apoyó, inició un proceso de transformación ideológica que lo alejó de las teorías políticas de la burguesía y de la derecha dominicana. En 1968 se declaró públicamente marxista-leninista.

Entre sus obras se encuentran: La República Dominicana: análisis de su pasado y su presente (1941), Una Gestapo en América (1946) y Sociología política dominicana (1974). Falleció en Santo Domingo, el 10 de agosto de 1983.



Monday, August 21, 2006

BIOGRAFIAS DE PERSONAJES HISTORICOS
Alejandro Paulino Ramos
ACOSTA, JUAN ALEJANDRO (1814-1886). Nació en 1814. El historiador Rufino Martínez lo describe como un hombre de estatura mediana, grueso, color indio claro, el pelo negro y lacio, tenía la nariz perfilada y los ojos vivaces. Fundador, junto a Juan Bautista Cambiaso, de la marina dominicana. Colaborador de los trinitarios, fue compañero de Francisco del Rosario Sánchez cuando ya Duarte se encontraba en el exilio y fue de los que acudió a la cita, en la Puerta de la Misericordia, el 27 de febrero de 1844. En su condición de independentista alcanzó el rango de teniente coronel, segundo jefe de la marina de guerra nacional, y más tarde por retiro del general Cambiaso le tocó el comando en jefe de la marina. Hombre liberal, no dejó sin embargo de admirar a Pedro Santana. Sus servicios fueron puestos a disposición de la Revolución Cibaeña de 1857, aunque más tarde, al consumarse la anexión a España, adoptó una posición conservadora y de resignación. Restaurada la independencia nacional, prestó sus servicios cada vez que algún gobierno se lo pidió. Durante el gobierno de los “seis años” de Buenaventura Báez, Juan Alejandro Acosta fue expulsado del país, regresando después de ser sustituido este mandatario, volviendo a ocupar cargos de importancia en el Estado dominicano. Falleció en abril de 1886.
ADÓN, MARCOS EVANGELISTA (….1872). Nació en la comunidad de La Victoria, (se le tiene como uno de sus fundadores), cerca de la ciudad de Santo Domingo. Luchó activamente contra las tropas españolas que ocupaban la Republica Dominicana desde 1861. En la Guerra Restauradora contra el gobierno español anexionista, obtuvo el rango de General. Fue Comandante de Armas de Santo Domingo. Enemigo irreconciliable de Buenaventuras Báez, lucho contra su gobierno en la Guerra de los Seis años. Falleció en Haití en 1872.
BÁEZ, CAYO (1892-1982). Nació en Guanábano, hoy Cayetano Germosén. Luego fue a residir junto a sus padres a la sección de Ojo de Agua, un campo de Salcedo, donde trabajó como agricultor. Cuando se produjo la intervención militar americana en 1916, en los campos de la región Este, en Barahona y en algunos lugares del Cibao surgieron grupos de guerrilleros campesinos que luchaban con las armas, para evitar ser despojados de sus predios. Estos guerrilleros fueron bautizados despectivamente por las autoridades norteamericanas de ocupación como “gavilleros”, queriendo indicar con este término que los mismos eran delincuentes o miembros de gavillas, cuando se sabía que eran verdaderos patriotas. Intentando poner fin a ese movimiento armado, las tropas norteamericanas acompañadas por dominicanos que les sirvieron incondicionalmente, comenzaron a apresar dominicanos, especialmente familiares y amigos de los insurrectos. Cayo Báez fue de los apresados por militares estadounidenses con fines de interrogarlo en relación con la posesión de armas en manos de dominicanos opuestos a la ocupación extranjera. A pesar de la tortura a que fue sometido, Cayo Báez se negó a delatar a sus compañeros, prefiriendo soportarlo todo y seguir prisionero. Muchos de sus compañeros de presidio murieron en el curso de los interrogatorios, mientras que Cayo Báez quedó seriamente lesionado a consecuencias de las torturas recibidas cuando estaba en prisión. Entre las torturas recibidas por Cayo Báez, la más terrible consistió en poner en un fogón improvisado varios machetes a calentar, y cuando estaban a rojo vivo, se los aplicaban a su cuerpo. Murió sumido en la miseria en un campo de Bonao, en 1982.
BÁEZ, MAURICIO (¿-1950). Dirigente obrero de San Pedro de Macorís, donde trabajó en los centrales azucareros de esa localidad y de la región. Su incidencia en el movimiento obrero se hizo sentir durante la huelga azucarera de 1942, en el Central Romana. Fue de los principales organizadores de la huelga de 1946 en los ingenios del Este, y presidente de la Federación Provincial de Trabajadores de San Pedro de Macorís. Terminada la huelga salió del país, regresando para unirse al proceso de formación del Partido Socialista Popular. Participó en el Congreso Nacional Obrero de la Confederación Dominicana de de Trabajadores. Luchador antitrujillista, salió al exilio y se radicó en la isla de Cuba, donde fue asesinado por esbirros de la tiranía trujillista en 1950.
BILLINI, FRANCISCO GREGORIO (1844-1898). Nació en Santo Domingo el 25 de mayo de 1844. Militar, periodista, legislador y narrador. Desde 1861 comenzó a destacarse en la política, en el campo de batalla, en la prensa, el senado y en la cámara de diputados. Participó en la guerra de la Restauración y prisionero de los españoles en Puerto Plata, fue de los canjeados en esa ciudad luego de finalizada la guerra. Combatió los intentos de Buenaventura Báez de anexionar la República Dominicana a los Estados Unidos de Norteamérica. Militante del Partido Azul, a los cuarenta años de edad fue electo presidente de la República Dominicana (1884). Enfrentó los problemas de la instrucción pública, dándole cuerpo a las pedagógicas ideas de los maestros ambulantes para las zonas rurales. Gobernó desde septiembre de 1884 hasta mayo de 1885, cuando renunció de la presidencia. Fundó El Eco de la Opinión y colaboró en varias publicaciones periódicas del país. Fue dramaturgo. Alejado de la política dedicó parte de su vida a la educación. Publicó Amor y expiación (1882), y Baní o Engracia y Antoñita (1892). Falleció en Santo Domingo el 28 de noviembre de 1898.
BONA, CONCEPCIÓN (1824-1901). Nació en 1824. Junto con María Trinidad Sánchez, bordó la bandera que flotó en la Puerta del Conde al proclamarse la Separación, el 27 de febrero de 1844. Desde muy joven vivió el sentimiento independentista. Cuando tenía 14 años, su padre Ignacio Bona participaba en los aprestos independentistas y su primo Pedro Alejandrino Pina formaba parte de la sociedad secreta La Trinitaria. Al momento del trabucazo de Mella, que anunciaba el fin de la dominación haitiana, Concepción Bona residía en la intercesión de las actuales calles Palo Hincado y El Conde. Allí creció y bordó la bandera que luego izaron los trinitarios. Todas las noches, ella y las demás mujeres que bordaron la bandera, junto a María Trinidad Sánchez y su prima María de Jesús Pina, bordaban la bandera alumbrada por una vela. Al terminar la guardaban bajo la cama. El 27 de febrero fueron a buscar la bandera dos veces, enviados por Mella, pero no estaba completada, hasta que ya en la noche se terminó de bordar y Concepción Bona la llevo donde se encontraban los trinitarios. Cuando llegó la sorprendió el trabucazo y en medio de la algarabía se quedó. Al no regresar a su casa, su padre fue a buscarla y como se negaba a regresar fue obligada por su progenitor a volver a su casa y encerrada en una habitación. Aunque hay confusión con relación a la bandera que se izó la noche del 27 de Febrero (se dice que la primera fue una bandera haitiana con una cruz blanca en el centro), se sabe que el 2 de marzo la bandera que flotaba en la Puerta del Conde era la definida por Juan Pablo Duarte en el juramento Trinitario de 1938, la bordada por Concepción Bona. Después de proclamada la independencia, Concepción Bona contrajo matrimonio con Marcos Gómez y Carvajal, primo de Máximo Gómez y se alejó de las actividades independentistas, pero su casa siguió siendo refugio de independentistas y restauradores. Una de las razones de su alejamiento de la política, fue el fusilamiento de María Trinidad Sánchez, el 27 de febrero de 1845. Concepción Bona falleció en 1901.
BONÓ, PEDRO FRANCISCO (1828-1906). Nació en Santiago de los Caballeros el 18 de marzo de 1828. Intelectual liberal, se le considera Padre de la Sociología dominicana. Abogado y medico, conoció la realidad del pueblo dominicano. Estudió el estado social del pueblo dominicano y propuso reformas sociales que pusieran fin a los males de su época planteando el licenciamiento del ejercito creando la Guardia Cívica, el establecimiento de un sistema educativo nacional y la apertura de caminos. Tuvo ideas de orden sociológico en relación con las características étnicas de los dominicanos y prefirió, cuando se le quiso señalar como posible presidente, en 1884, ser ciudadano dominicano a ser militante partidario, renunciando a ese derecho; siempre se le tuvo como seguidor de la doctrina política levantada por el Partido Azul de Gregorio Luperón. En las contiendas políticas aceptó en 1856 ser elegido como representante de su provincia en el Senado Consultor y cooperó con la Revolución Cibaeña de 1857, pero al fracasar ésta salió del país viajando a naciones más avanzadas que la nuestra, dedicándose a estudiar sus regímenes políticos y educándose para marcar orientaciones a la patria. Al producirse la guerra contra la anexión a España, Pedro Francisco Bonó cooperó militantemente con el proyecto restaurador. Triunfante la causa nacional, ocupó breves posiciones administrativas, como lo fue en las carteras de Instrucción Publica, de Relaciones Exteriores y miembro de la Suprema Corte de Justicia, pero prefirió vivir alejado del partidismo militante. Planteó la necesidad de ponerle al atraso precapitalista promoviendo la necesidad de incentivar la agricultura, especialmente del tabaco, como base de la economía en la que descansaría el desarrollo de la República Dominicana. Su credo político-social está contenido en Apuntes para los cuatro Ministerios de la República (1857), Apuntes Sobre las clases trabajadoras dominicanas (1881 y su revista Congreso Extraparlamentario (1895), recopilados, junto a otros artículos y ensayos por E. Rodríguez Demorizi, y contenidos en Papeles de Pedro F. Bonó (1964). Fue autor de una las primeras novelas dominicanas El Montero. Falleció en San Francisco de Macorís el 13 de septiembre de 1906.
BOSCH GAVIÑO, JUAN E. (1909-2001). Escritor y político. Nació en la ciudad cibaeña de La Vega. Muy joven publicó su libro de cuentos Camino Real y en 1936 la novela La Mañosa. Acusado de conspirar contra la vida del dictador Rafael L. Trujillo, fue apresado y torturado en la cárcel de Nigua. Puesto en libertad pasó a trabajar en la Oficina Nacional de Estadísticas, de la que renunció y salió al exilio en 1937. Fuera del país, se unió a las luchas contra el redimen tiránico de Trujillo y participó en la fundación del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Fue de los líderes de la fracasada Expedición de Cayo Confites (1947). Tras la muerte de Trujillo, en 1961, regresó al país y participó como candidato a la presidencia de la Republica representado al PRD. Electo presidente en diciembre de 1962, tomó posesión el 27 de febrero de 1863. Su gobierno se destacó por las amplias libertades y respetos a los derechos humanos. Los cambios y reformas políticas y sociales contenidas en la Constitución liberal de 1963, las cuales afectaban a sectores conservadores y oligárquicos, fue de las causas de su derrocamiento mediante un golpe militar, apoyado por la iglesia católica, sectores comerciales, y partidos de derecha, el 25 de septiembre del mismo año. Su derrocamiento fue causa de la insurrección del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en noviembre, y de la revuelta constitucionalista de abril de 1965. La revolución cívico-militar fue la excusa del gobierno de los Estados Unidos, para invadir por segunda vez la Republica Dominicana, el 28 de abril del mismo año. Opuesto a participar en elecciones, por considerarlas una falsa, se presentó como candidato en el certamen electoral de 1990, y aunque la población votó masivamente por él, el gobierno de Joaquín Balaguer ejecutó un grosero fraude impidiéndole llegar a la presidencia. Prolifero escritor, entre sus principales obras se encuentran Hostos el sembrador, Mujeres en la vida de Hostos, Judas Iscariote, Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo, Cuentos escritos en el exilio, David: biografía de un rey, Crisis de la democracia de América en la Republica Dominicana, El Pentagonismo sustituto del imperialismo, Composición social dominicana, El Oro y la Paz, De Colon a Fidel Castro, y cientos de ensayos de temas literarios y políticos. Falleció en la ciudad de Santo Domingo, el 1º. De noviembre del 2001.
CABRAL, JOSÉ MARÍA (1819-1899). Nació en la Sección de Ingenio Nuevo, Común de San Cristóbal, en 1819. Desde que se inició la guerra de independencia marchó a la frontera Sur y en 1845 ostentaba el grado de Coronel, destacándose en la batalla de la Estrelleta como jefe de los regimientos que ocuparon el centro. En la campaña de 1855 contra las tropas haitianas, tenia el rango de General de Brigada, destacándose también en la Batalla de Santomé, de la que se tiene como principal héroe. En la política interna, siempre se le tuvo como seguidor de Buenaventura Báez, pero al proclamarse la anexión a España el 18 de marzo de 1861, fue de los que acompañó al patricio Francisco del Rosario Sánchez en el Movimiento de la Regeneración. Fracasado aquel episodio patriótico, José María Cabral se acogió a una amnistía del gobierno español, pero ya en 1863 cuando inició el levantamiento de Capotillo, fue expulsado del país por tenérsele como seguidor de ese movimiento nacionalista, regresando al país en junio de 1864 integrándose a los combates contra los españoles. Se le tiene como el héroe d de la Batalla de La Canela, el 4 de diciembre de 1864. Cuando se efectuó en 1865 el sitio de la ciudad de Santo Domingo, Cabral ya actuaba como principal jefe de las fuerzas que participaban en la operación contra las tropas españolas. Al entrar y ocupar la ciudad, tomó importantes decisiones política - administrativas sin tomar en cuenta el gobierno restaurador que, desde Santiago, dirigía Pedro Antonio Pimentel, declarándose Protector de la República Dominicana, el 4 de agoto de 1865 y de paso sirvió de trampolín a las aspiraciones de Buenaventura Báez, a quien todavía admiraba. Pero muy pronto Báez lo persiguió y expulsó del país, lo que llevó a Cabral a combatir, junto a Gregorio Luperón y el Partido Azul, los “seis años de Báez”. Al finalizar la dictadura de Báez, Cabral ocupó puestos en los gobiernos de 1875 y 1878. Falleció en 1899..
CABRAL, MÁXIMO (1889-1916). Nació en Mao, Guayacanes, Republica Dominicana, el 7 de noviembre de 1889. La profesora Ercilia Pepín le ofreció sus primeras enseñanzas. Formó parte del Estado Mayor del general Desiderio Arias y se destacó en innumerables revoluciones caudillistas entre 1912 y 1916. Al producirse la ocupación militar americana de 1916 contra Santo Domingo, Máximo Cabral se aprestó a combatir los invasores. El 3 de julio de ese año, emboscó las tropas norteamericanas que marchaban desde Monte Cristo, su lugar de desembarco hacia la ciudad de Santiago, en La Barranquita, juntos un puñado de patriotas. El 4 de julio Máximo Cabral y la mayoría de sus compañeros murieron en combate, luego de resistir heroicamente a las tropas norteamericanas. Al momento de su muerte contaba con 29 años de edad.
CAMBIASO, JUAN BAUTISTA (1820-1886). Nació en Génova, Italia en 1820. Llegó a Santo Domingo durante la ocupación haitiana (1822-1844), y se naturalizó dominicano. Fundador de la marina de guerra nacional.. Al mando de una de las primeras goletas que armó en guerra de independencia, La Separación Dominicana, le tocó salir inmediatamente a cruzar sobre la costa del Sur, prestando auxilios a las tropas dominicanas que comandaba el general Pedro Santana. Terminada la campaña militar de 1844 con el golpe de Estado y la disolución de la Junta Central Gubernativa, encabezado por Pedro Santana, se vio Cambiaso en la obligación de conducir en condición de preso a la torre del Homenaje de la capital, a Juan Pablo Duarte, que proclamado presidente de la República en el Cibao, hubo de sufrir la persecución implacable del general Santana. Juan Bautista Cambiaso fue nombrado jefe de las fuerzas navales de la República. Al darse la invasión de Soulouque, en 1849, comandó las operaciones marítimas en apoyo del ejército e hizo imposible la aproximación de las naves enemigas a las costas dominicanas. Participó en el alzamiento de Santana contra el gobierno de Jimenes, recibiendo la orden de bloquear el puerto de Santo Domingo, que mantuvo incomunicado por mar hasta el 29 de mayo de 1949, cuando se firmó la celebre capitulación de Guibia, con el triunfo de Pedro Santana y la salida hacia el extranjero del depuesto gobernante y sus funcionarios..La invasión de Soulouque de 1855, lo llevó nuevamente a las armas, preparando la flotilla que enfrentó la invasión extranjera y haciendo respetar las aguas y costas dominicanas. Concluida la campaña se retiró nuevamente a su hogar y se concretó exclusivamente a sus asuntos comerciales. Al finalizar la anexión en 1865, intervino, el 20 de mayo, en la realización del canje de los prisioneros hechos en Puerto Plata bajo sus auspicios. En condición de Cónsul General de la República vivió en Italia. Falleció en Santo Domingo el 20 de junio de 1886.
CAONABO (-1496). Cacique indio del cacicazgo de Maguana, en la Isla de Haití, o Santo Domingo. Fue considerado el más poderoso de la Isla. Esposo de Anacaona, heredera del cacicazgo de Xaragua, se le tenía como de raza Caribe. Fue el primer americano del que el reino de España exigiera su captura y traslado a Europa, por su rechazo a la presencia española en la Isla, luego de la destrucción del Fuerte de la Navidad (primera fortaleza de España en el Nuevo Mundo), y las muertes de todos los españoles dejados por Cristóbal Colon luego de su partida a España en 1493. Entre 1492 y 1495 atacó va4rias fortalezas españolas. Después de gran resistencia, engañado por Alonsos de Ojeda, fue esposado y encarcelado en la Isabela, de donde fue conducido hacia España. Murió en el trayecto en 1496.
DELIGNE, GASTÓN FERNANDO (1861-1913). Nació en Santo Domingo el 23 de octubre de 1861. Estudió en su colegio San Luis Gonzaga hasta el bachillerato. Se traslado muy joven a San Pedro de Macorís, ciudad que despegaba económicamente impulsada por la instalación de varios ingenios, y se dedicó a trabajar como contable en una casa comercial de esa localidad. Disciplinado y estudioso, dedicó su tiempo y recursos a su perfeccionamiento intelectual, formando en torno a él un círculo literario. Colaboró en periódicos y revistas de la época, especialmente en El Cable, en Prosa y Verso, así como en El Teléfono, Letras y Ciencias, El Lápiz, Revista Ilustrada y La Cuna de América. Sus colaboraciones también aparecieron en la revista Cuba Literaria, editada en Santiago de Cuba. Entre sus obras se encuentran Soledad (1887), Galaripsos (1908), Romances de la Hispaniola (1931), esta ultima editada por Domingo Moreno Jimenes, así como Páginas Olvidadas (1944), preparada por Emilio Rodríguez Demorizi. Afectado de una terrible enfermedad, se suicidó en San Pedro de Macorís el 18 de enero de 1813.
DUARTE, JUAN PABLO (1813-1876). Nació en Santo Domingo, el 26 de enero de 1813. Hijo de Juan José Duarte, comerciante español nacido en Vejer de la Frontera, España y Manuela Diez y Jiménez, oriunda de El Seibo. Sus padres, que fueron propietarios de un negocio de efectos de marina y ferretería en general en la zona portuaria del Ozama, lo bautizaron el 4 de febrero de 1813. Más tarde, deseosos de no interrumpir su educación, lo enviaron con destino a España. Este viaje le abrió nuevas y amplias perspectivas, pues le permitieron conocer las ideas e instituciones de los Estados Unidos, Inglaterra y España, especialmente lo concerniente al liberalismo francés muy en boga en Europa para entonces. De regreso al país, fundó el 16 de julio de 1838 la Sociedad Secreta La Trinitaria, dando inicio a los trabajos separatistas que buscaban poner fin a veintidós años de dominación haitiana. Fundó la Sociedad Filantrópica, utilizando el teatro en beneficio de la causa dominicana. Cuando en 1843 conoció los planes del Movimiento de La Reforma, para poner fin a la dictadura de Boyer, envió a Mella a Los Cayos para celebrar un pacto de alianza cuyos propósitos fueron secundados por él y sus compañeros la tarde del 24 de marzo. Pero el nuevo gobierno haitiano, encabezado por el general Herard, no cumplió lo acordado en la alianza, dando inicio a la persecución contra Duarte y sus compañeros. La situación de peligro hizo que Duarte y varios de sus compañeros se embarcaran hacia el extranjero. La proclamación de la Independencia, el 27 de febrero de 1844, lo sorprendió en Curazao junto a varios de sus compañeros, que jubilosos recibieron la comisión que fue a buscarle para regresarlos victoriosos y como héroes a la República Dominicana. Muy pronto, proclamada la separación y constituida la Junta Central Gubernativa, se iniciaron los conflictos entre el sector nacional, encabezado por Duarte y los conservadores por Pedro Santana. Los Trinitarios intentaron un cuartelazo para controlar la Junta el 9 de junio de 1844 y Ramón Matías Mella proclamó a Duarte como presidente de la nueva República, buscando así descartar a Santana y sus seguidores. En medio de la campaña contra la invasión haitiana, Pedro Santana con el control casi absoluto del ejercito dominicano, provocó un contra golpe. Vencidos los trinitarios, fueron encarcelados y condenados al destierro a perpetuidad, además de condenar a Duarte y sus compañeros como traidores a la Patria. Expatriado Duarte residió en Venezuela alejado de la política, hasta recibir las noticias en 1864, de que la patria anexionada a España por Pedro Santana en 1861, batallaba para restaurar la República perdida en manos de los antinacionales. Regresó en 1864 para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador y participar en el campo de batalla. Fue nombrado por el Gobierno Restaurador como Ministro Plenipotenciario cerca de los gobiernos de Venezuela y Colombia, para allegar fondos para la causa libertaria. Regresó a Venezuela, falleciendo en Caracas, el 15 de julio de 1876.
DUVERGÉ, ANTONIO (1807-1855). Nació en Mayagüez, Puerto Rico en 1807. Sus progenitores, oriundos de Francia, vivieron en Santo Domingo a principio del siglo XIX, de donde emigraron a Puerto Rico. Criado en Baní; al proclamarse la Independencia de 1844, estuvo entre los que dirigieron la resistencia contra las invasiones haitianas en la región Sur y se destacó en la Batalla del 19 de marzo de 1844. Ocupó el rango de General de Brigada y Comandante de la Provincia de Azua. Durante la Invasión haitiana de 1849, en el período de gobierno de Manuel Jimenes, se retiró con sus tropas hasta Azua sin dar muestra de la capacidad militar demostrada en 1844. Luego ante el avance del enemigo abandonó esa población dejando armas y heridos. La presencia de Pedro Santana lo volvió a transformar en el General de las campañas anteriores, venciendo al enemigo en la Batalla de El Número. Se le tenía como adversario de Pedro Santana y tan pronto este se pronunció contra el presidente Jimenes, Duvergé fue arrestado y puesto a bordo de la goleta Cibao. Identificado como enemigo político de Pedro Santana, al conocer de una conspiración revolucionaria para derrocarlo, escapó de su cautiverio para integrarse a la misma, pero fue nuevamente apresado. Apresado y acusado de conspiración fue juzgado y condenado a muerte. Fue ejecutado en el Seybo en 1855.
ENRIQUILLO (¿-1535). Se destacó por haber encabezado la Insurrección del Bahoruco, que buscaba poner fin a la explotación y exterminio de los indígenas de Santo Domingo. De origen indígena, desde pequeño fue llevado al convento de los franciscanos, donde aprendió la cultura española y fue bautizado con el nombre de Enrique. Ya hombre casó con la nieta de Anacaona llamada Mencía, hija de Higuemota y un español llamado Hernando de Guevara. Perteneció al repartimiento otorgado a Francisco de Valenzuela, en la villa de San Juan de la Maguana. El repartimiento estaba formado por 46 indios de los cuales Enriquillo era el cacique. A la muerte de Francisco el repartimiento fue heredado por su hijo Andrés, persona poca bondadosa y de dudosos principios morales; trataba a los indígenas con desprecio. Andrés Valenzuela, cada día más cruel, llegó al colmo de acosar a la esposa de Enriquillo, atraído por la belleza de Mencía. Enriquillo trató de encontrar justicia ante el acoso del español encomendero, pero fue desoído por todos, recibiendo en cambio el castigo corporal y la cárcel. La situación de los indígenas era más lastimosa, pues explotados y repartidos trabajaban como esclavos en las minas de oro hasta el agotamiento, situación que, sumada a los maltratos, los enfermaba y llevaba a la muerte. Por esa razón, la decisión de Enriquillo de rebelarse contó con el apoyo de muchos de los indígenas que lo acompañaron en su sublevación en las montañas del El Bahoruco en 1519, encabezando la guerra de guerrilla contra los españoles; táctica militar que favoreció la derrota de los europeos cada vez que intentaron atacarle. Cansados los españoles de perseguirle sin poder derrotarlo y preocupados por la insurrección de los negros esclavos, decidieron encontrar la forma de llegar a la paz con el líder indígena insurrecto. La paz se logró después de varios intentos, cuando la Corona de España envió a Francisco Barrionuevo. Barrionuevo y Enriquillo firmaron la famosa Paz de Barrionuevo que permitió el surgimiento de pueblos indígenas libres. Enriquillo eligió para residir en libertad el poblado de Boyá, en Santa María de Azua y allí vivió hasta el día de su muerte en 1535.
ESPAILLAT, ULISES FRANCISCO (1823-1878). Nació en Santiago de los Caballeros el 9 de febrero de 1823. Civilista y liberal, fue farmacéutico de profesión, y ocupó importantes funciones publicas y administrativas, entre ellas la de vicepresidente y presidente de la República Dominicana. Participó en las actividades revolucionarias de 1857 contra el gobierno de Buenaventura Báez y en la guerra restauradora contra la anexión a España fue de los principales pilares ideológicos y morales de interés patriótico. En los gobiernos restauradores presididos por Salcedo y Polanco, hizo de vicepresidente. Restaurada la República, se contaba entre los patriotas más firmes y notables, destacándose entre las cumbres del civismo. En 1876, al estallar el Movimiento de La Evolución, fue aclamado como presidente de la República, asumiendo dicho cargo el 29 de abril. Su gobierno fue de carácter liberal y democrático. Desde su inicio se rebajaron los sueldos de los funcionarios, incluyendo el del presidente; hubo libertad de prensa y se intentaron soluciones conciliatorias a los conflictos de intereses de entonces, pero la “revolución” de los inconformes lo llevó a la renuncia de la presidencia a los seis meses de gestión gubernativa. Sus escritos aparecieron en periódicos de Santiago, especialmente El Orden, y recopilados décadas después de su muerte en Escritos de Espaillat (1909), e Ideas de bien patrio (1962). Falleció en Santiago el 25 de abril de 1878.
FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ, RAFAEL TOMÁS (1934-1965). Nació en Valverde, Mao, el 18 de septiembre de 1934, hijo del general Ludovino Fernández y Gloria Domínguez. Graduó de Bachiller y luego ingresó a la Universidad de Santo Domingo para estudiar Ingeniería, carrera que abandonó para ingresar al Ejercito Nacional en 1953. En 1954 ingresó a la Academia Militar. Del Ejército pasó a la Fuerza Aérea Dominicana, donde continuó sus estudios y en 1957 fue enviado a la escuela de entrenamiento norteamericana, situada en la zona del Canal de Panamá. En 1961 fue designado Comandante de la Base Aérea de San Isidro. En esa posición se encontraba cuando, en 1962, Pedro Rafael Rodríguez Echavarría ordenó el encarcelamiento de los miembros del Consejo de Estado. Fernández Domínguez ordenó la libertad de los apresados, oponiéndose ala acción de los conjurados. En 1963, fue designado director de la Academia Militar Batalla de las Carreras, donde le sorprendió el golpe de Estado contra el Profesor Juan Bosch. Ubicado como simpatizantes con el presidente constitucional, fue sacado del país como agregado militar de República Dominicana en España, por el gobierno del Triunvirato. Desde España inició los contactos para conformar un movimiento militar que llamó “Enriquillo”, cuyo propósito era la vuelta a la constitucionalidad y la reposición como presidente de la República del Profesor Juan Bosch. Al momento de estallar la revuelta constitucionalista de 1965, de la que había sido mentor principal de sus compañeros militares, se encontraba en Santiago de Chile de donde se trasladó a Puerto Rico e inició los contactos para regresar al país. El 14 de mayo de 1965 regresó a Santo Domingo y de inmediato se integró a las luchas contra las fuerzas extranjeras de ocupación, siendo designado por el gobierno de Francisco A. Caamaño Deñó como Ministro de lo Interior. Desde esa posición preparó los planes para el asalto al Palacio Nacional, ocupado por tropas norteamericanas y del gobierno de Reconstrucción Nacional. Murió en combate, cinco días después de haber regresado a su patria, el 19 de mayo de 1965.
GARCÍA, JOSÉ GABRIEL (1834-1910). Nació en la ciudad de Santo Domingo el 13 de enero de 1834. Hermano gemelo de Manuel de Jesús García, contrajo matrimonio con Guadalupe Gómez Alfau. A los catorce años entró a formar parte del cuerpo de artillería de la plaza de Santo Domingo, en 1848, y un año después participó en la expedición marítima que contra Haití comandó el marino francés Fagalde, primero en la fragata Cibao y luego en el bergantín 27 de febrero. Ingresó como estudiante al Colegio San Buenaventura, instalado por el presidente Buenaventura Báez en 1852 y en 1854 apareció entre los miembros fundadores de la Sociedad de Amantes de las Letras. En el periódico de esta institución, El Oasis, aparecieron sus primeros escritos. Al proclamarse la anexión a España fue de los que firmaron el Acta proclamada por Pedro Santana el 18 de marzo de 1861 y ocupó la condición de Regidor del Ayuntamiento de Santo Domingo en 1862; pero al finalizar la dominación española pasó a servirle al gobierno de José María Cabral y redactó, junto a Emiliano Tejera, el Reglamento sobre educación publica que creó el Instituto Profesional, más tarde Universidad de Santo Domingo. En 1862, junto a su hermano Manuel de Jesús García, adquirió la antigua tipografía del gobierno y estableció la Imprenta y Librería García Hermanos, celebre por la publicación durante décadas de la Gaceta Oficial. Aparte de su labor en el campo de la política, en la que ocupó varios puestos de importancia en el Estado y sirvió a gobiernos, su nombre trascendió por sus estudios del pasado dominicano, publicados en varias obras: en 1867 publicó su Compendio de la Historia de Santo Domingo, arreglada para el uso de las escuelas de la República Dominicana; en 1871 los Apuntes para la Historia. Bosquejo de la vida política de Báez, así como Breve refutación del Informe de los Comisionados de Santo Domingo y en 1875 imprimió Rasgos biográficos de dominicanos celebres. Un año más tarde entregó a los dominicanos la Memorias para la Historia de Quisqueya y en 1879 el Compendio de la Historia de Santo Domingo, aumentada y corregida; en 1888 apareció su opúsculo Partes oficiales de las operaciones militares realizadas durante la guerra dominico-haitiana y en 1891 Coincidencias históricas escritas coniformes a las tradiciones populares. En 1906 publicó su última obra Historia moderna de la República Dominicana. Considerado el Padre de la Historia Dominicana, fue Miembro Honorario de la Academia Nacional de la Historia de Bogotá, Colombia. Falleció en Santo Domingo en su casa natal (la número 44 de la calle El Tapado, hoy 19 de Marzo), la noche del 19 de enero de 1910.
GIL, GUIDO (1935-1967). Dirigente político, periodista y abogado. Nació en la ciudad de Moca y laboró en la redacción de los periódicos La Nación y El Caribe. Graduó de doctor en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en 1961, cuando ingresó a la Agruparon Política 14 de Junio. Después del derrocamiento del Profesor Juan Bosch en 1963, fue perseguido por su oposición al régimen del Triunvirato. En 1964 publicó su libro Orígenes y proyecciones de la revolución restauradora. Participó en la Revolución de Abril de 1965, y al finalizar ésta abandonó su partido para ingresar al Movimiento Popular Dominicano (MPD). En el campo sindical se destacó como asesor del Sindicato Unido del Central Romana. Apresado en la región Este por la Policía Nacional, en 1967, fue misteriosamente desaparecido y su cuerpo no ha sido encontrado jamás. El MPD acusó de su secuestro y posterior desaparición a la multinacional The Gulf + Western Industries, propietaria del Central Romana.
GILBERT SUERO, GREGORIO URBANO (1899-1970). Nació en Puerto Plata el 25 de mayo de 1899. Se destacó en la lucha contra la intervención militar americana (1916-1924), y junto a Cesar Augusto Sandino en la lucha contra la ocupación militar americana contra Nicaragua, en 1928. Residía en San Pedro de Macorís, donde trabajó como tipógrafo y como dependiente de pulpería al momento de las tropas norteamericanas ocupar la ciudad oriental, en enero de 1917. En aquella ocasión Gilbert, con sólo doce años de edad, enfrentó con un revolver a los invasores e hirió al teniente C. H. Button, del cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos. Prófugo por las llanuras del Este, se hizo guerrillero junto a los nacionalistas llamados “gavilleros”. Apresado en Monte Cristy y condenado a muerte, estuvo preso en la Fortaleza Ozama de la ciudad de Santo Domingo. Indultado el 2 de octubre de 1922, viajó por Cuba y Curazao donde trabajó como cortador de caña. Regresó a Santo Domingo en 1927 y amigo de Albizu Campos participó junto a este en las campañas nacionalistas a favor de la independencia de Puerto Rico, en la región Este. En 1928 realizó una colecta pública para costear el pasaje de viaje hacia Nicaragua donde se unió a Sandino en la selva de Las Segovia, combatiendo contra los invasores norteamericanos. En el “Pequeño Ejercito Loco” de Sandino llegó al rango de Ayudante del Comando Supremo de Campaña. Al finalizar la contienda viajó con Sandino a México y regresó a Santo Domingo en 1929. Durante la tiranía de Trujillo Gilbert fue vendedor ambulante de chucherías, linotipista y dependiente de panadería, mientras estudiaba en la Universidad de Santo Domingo donde obtuvo los títulos de Licenciado en Filosofía en 1945 y doctor en Filosofía en 1956. Publicó varios artículos en la prensa dominicana y dejó escrito sus obras ¡Viva la República Dominicana! (1931) y Un año junto a Sandino (1935), ambas publicadas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo en 1975. Cuando el 28 de Abril de 1965 las tropas norteamericanas invadieron la República Dominicana para poner fin a la guerra constitucionalista, Gregorio Urbano Gilbert, con 66 años de edad y enfermo, virilmente se puso del lado del pueblo en defensa de la mancillada soberanía. Falleció el 29 de noviembre de 1970.
GÓMEZ, MÁXIMO (1836-1905). Nació en Baní en 1836. Participó en la lucha de Independencia del pueblo dominicano, destacándose en la Batalla de Santomé. En 1861, cuando el presidente Pedro Santana anexionó el país a la imperial España, Máximo Gómez aceptó aquello como algo natural. Su ascendencia española lo llevó a combatir a los restauradores que buscaban el restablecimiento de la soberanía de la nación dominicana. Al finalizar la Guerra Restauradora (1865), abandonó el país y se estableció en Cuba como reservista del ejército español. En 1868 se integró a la lucha por la independencia de Cuba (Guerra de los diez años), destacándose como líder militar del Ejercito Independentista. Firmada la Paz del Zanjón en 1878, Gómez abandonó Cuba y residió por corto tiempo en Honduras. Vinculado a José Martí, regresó a Cuba junto a este en 1895 para reiniciar su lucha contra la presencia de España en Cuba. Con la muerte de José Martí al inicio de la campaña, a Máximo Gómez le tocó dirigir al pueblo cubano hasta la victoria, en 1899. Desplazado por sectores independentistas que les negaron su condición de libertador, falleció humildemente en el Calabazar, Cuba, en 1905.
GÓMEZ, MAXIMILIANO (1943-1971). Político y líder del Movimiento Popular Dominicano. Mejor conocido como El Moreno, nació en San Pedro de Macorís, en la región oriental de la República Dominicana. Al finalizar la dictadura de Rafael L. Trujillo, en 1961, Maximiliano ingresó al Movimiento Revolucionario 14 de Junio y en 1962 pasó a militar en el MPD. Perseguido y encarcelado más de una vez, fue apresado en la región del Cibao en el momento en que iniciaba un frente guerrillero, a finales de 1963. Participó en la Guerra de Abril de 1965, y luego de finalizada ésta se destacó como principal líder de su partido, cuya Secretaria General alcanzó en 1967. Guiado por una táctica política de la que era su principal defensor, “La Hilda Gautreaux”, enfrentó al gobierno dictatorial de Joaquín Balaguer. Apresado en marzo de 1970, fue uno de los prisioneros canjeados por el secuestrado Coronel norteamericano Donald Craweller. Junto a los presos políticos liberados, salió al exilio y de México pasó a residir en Europa. Falleció en un confuso incidente en un apartamento de Bruselas (Bélgica), en 1971. Su partido acusó de su muerte al gobierno dominicano de Balaguer y al de los Estados Unidos. Dejó varios escritos, entre ellos El Colonialismo ideológico, Tácticas del capitalismo monopolista, y Sobre la lucha ideológica.
GUZMÁN ESPAILLAT, SANTIAGO (1877-1912). Nació en Santiago de los Caballeros en 1877. Se destacó como notario y periodista nacionalista. Aunque militó en el horacismo, su nombre ha quedado en la historia por haber encabezado la oposición pública contra la Convención Dominico-americana de 1907, denunciándola como antinacional y una amenaza a la soberanía nacional. Renunció como diputado al Congreso, debido a la aprobación dada por este a la Convención y para combatir dicho acuerdo fundó el periódico La Nación. Alejado de las actividades políticas momentáneamente, siguió trabajando como notario, pero los servicios de espionajes del régimen no le daban descanso. Sintiéndose acosado por estos, se negó a aceptar cargos públicos ofertados por el gobierno, sustentando que “el oro del gobierno no le compraría su conciencia ciudadana”. Debido a la persecución de las autoridades salió del país y en su exilio vivió en Argentina, Portugal, Francia y Nueva York. Desde esta ultima ciudad, reanudó las luchas contra Cáceres, unificando a los opositores a su régimen, con el propósito de llevar a cabo una gran revolución. Con ese fin pisó tierra dominicana en 1911, siendo apresado en la estación del ferrocarril de Santiago y conducido a la fortaleza Ozama de la ciudad de Santo Domingo, donde permaneció detenido tres meses. Cuando el presidente Cáceres fue asesinado en 1911, se desato la persecución contra todos los opositores. Fue nuevamente apresado y luego de ser liberado encabezó un movimiento subversivo contra el gobierno, el cual fue descubierto por las autoridades. Una tarde del mes de diciembre de 1912, al despedirse de su amigo Bordas Valdez y de regreso a su hogar, una escolta militar compuesta por los hermanos Alfonseca lo detuvo aparentemente para llevarlo a la Gobernación de Santiago, pero antes de llegar a su destino fue asesinado bajo el alegato de que intentó fugarse.
HENRÍQUEZ Y CARVAJAL, FEDERICO (1848-1952). Nació en Santo Domingo en 1848. Educador, periodista, abogado y orador, fue hijo de Noel Henríquez, curazaleño y de la dominicana Clotilde Carvajal. Esposo de la educadora Luisa Ozema Pellerano. Seguidor de las ideas de Eugenio María de Hostos, fue catedrático del Instituto Profesional y de la Universidad de Santo Domingo, donde obtuvo graduó de doctor en leyes y de la que fue en 1930, su rector. Como historiador, fundó y presidió la Academia Dominicana de la Historia. Escribió artículos y ensayos en la prensa dominicana y lucho por la libertad y la independencia de Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana. Junto a su hermano Francisco Henríquez y Carvajal, encabezó la Comisión Nacionalista que viajó por los Estados Unidos de Norteamérica y América Latina denunciando a los Estados Unidos y exigiendo la desocupación de su patria por las tropas norteamericanas. Falleció en Santo Domingo en 1952.
HENRÍQUEZ Y CARVAJAL, FRANCISCO (1859-1935). Nació en Santo Domingo en 1859 y falleció en 1935. Hijo de Noel Henríquez, curazaleño y la dominicana Clotilde Carvajal. Hermano de Federico Henríquez y Carvajal, casó con Salomé Ureña. Se destacó como educador, intelectual de sólida formación, político nacionalista y presidente de la República Dominicana. Se dedicó al derecho y las ciencias médicas; fue profesor de medicina en el Instituto Profesional, además de Ministro de Relaciones Exteriores, y de Interior y Policía e Instrucción Publica, entre otras actividades públicas. En 1916, en ocasión de la ocupación militar norteamericana de la República Dominicana, las Cámaras Legislativas lo escogieron como presidente de los dominicanos en forma unánime, encontrándose él residiendo en Cuba, intentando impedir el establecimiento de un gobierno extranjero que lesionara la soberanía nacional, pero fatalmente quedó implantado el 29 de noviembre de 1916 el régimen de la Ocupación Militar Norteamericana. Ante esa situación Francisco Henríquez y Carvajal partió al extranjero para encabezar la Comisión Nacionalista que denunció en foros latinoamericanos la agresión sufrida por los dominicanos y exigir la desocupación y la vuelta a la soberanía. Fue hasta Washington, Estados Unidos, para repudiar la presencia norteamericana en Santo Domingo. Después de finalizada la Ocupación Militar en 1924, Henríquez y Carvajal fue a residir a Cuba donde ejerció la medicina. Regresó al país después de 1930. Falleció en 1935.
HENRÍQUEZ UREÑA, PEDRO (1884-1946). Nació en la ciudad de Santo Domingo el 29 de junio de 1884, hijo de Salomé Ureña y Francisco Henríquez y Carvajal. Se destacó desde joven como escritor, filólogo, filósofo y educador, el intelectual dominicano de más renombre internacional. Se graduó de bachiller en ciencias y letras en 1901, viajando en ese año a la ciudad de Nueva York hasta 1904, cuando llega a La Habana. Desde 1906 hasta 1914 residió en México y se graduó de abogado. En ese último año trabajó en la Universidad de Minnesota e inició su doctorado en literatura. Residiendo en los Estados Unidos le sorprendió la ocupación militar americana de la República Dominicana (1916-1924). Pedro Henríquez Ureña adoptó una actitud cónsona con los intereses de su patria. Inició una campaña, a través de la prensa hispanoamericana, reforzando la iniciada por la Comisión Nacionalista a favor de la desocupación. La Comisión estaba presidida por su padre Francisco Henríquez y Carvajal, quien era el presidente al momento de la intervención militar. Tuvo influencia literaria, cultural y académica en los países donde residió, dejando discípulos y seguidores que lo admiraban por la solidez de sus conocimientos y por su autoridad moral. Sus aportes en el campo de la educación, la literatura y la filología están contenidos en decenas de ensayos y libros, entre ellos: Ensayos críticos (1905), Antología de la versificación rítmica (1919), La versificación irregular en la poesía castellana (1920), Seis ensayos en busca de nuestra expresión (1928), La cultura y las letras coloniales en Santo Domingo (1932), El español en Méjico, los Estados Unidos y la América Central (1938), Para la historia de los indigenismos (1938), Gramática Castellana (en colaboración con Amado Alonso), (1939), El español en Santo Domingo (1940), y La literatura en los periódicos argentinos (1944). En España formó, junto a Menéndez y Pidal y un nutrido grupo de intelectuales, el Centro de Estudios Históricos; en México promovió la creación de la Escuela de Altos Estudios y en Buenos Aires produjo una admirable labor de investigación en el campo de la filología y la literatura. Al iniciarse la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, regresó por breve tiempo a Santo Domingo, ocupando la Superintendente General de Enseñanza en República Dominicana entre 1931 y 1933. Fue catedrático de universidades en Santo Domingo, Venezuela, México, Buenos Aires, Chile y Harvard, Estados Unidos. Falleció siendo profesor de la Universidad de Buenos Aires el 11 de mayo de 1946.
HOSTOS, EUGENIO MARÍA (1807-1903). Nació en Mayagüez, Puerto Rico, la noche del 10 de enero de 1839 y falleció en Santo Domingo el 11 de agosto de 1903. Hijo de Eugenio de Hostos y María Hilaria de Bonilla y Cintrón, fue hermano de José, Engracia, Dolores, Carlos, Adolfo y Rosa de Hostos y de Bonilla. Estudió el Bachillerato en Bilbao, España y Derecho en la Universidad Central de Madrid, regresando a Puerto Rico en 1862. En 1863 se integra en España a las actividades políticas a favor de la libertad, como la Sociedad Abolicionista de la Esclavitud. En el Ateneo de París, en 1868, pronunció un discurso contra el régimen colonial de España en América. Después de viajar por varios países latinoamericanos llegó a Puerto Plata, República Dominicana, el 30 de mayo de 1875, conociendo a Emeterio Betances, Federico Henríquez y Carvajal y al General Gregorio Luperón. Se destaca por sus escritos a favor de la independencia de Cuba y Puerto Rico. Sale del país en 1876 y regresa en 1879, dejando establecido en 1880 la Escuela Normal. Organiza el sistema educativo dominicano, además de restablecer el Instituto Profesional (hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo), donde impartió la cátedra de Derecho Público. En 1888 fundó en la ciudad de Santo Domingo la Escuela Nocturna para la Clase Obrera. En las instituciones educativas creadas por él, estableció el sistema de enseñanza basado en las ciencias positivistas, abandonando el aprendizaje memorístico y promoviendo una educación donde la razón prevaleciera por encima de los dogmas religiosos. Ocupó la Dirección Nacional de Enseñanza. Su mayor aporte a la República Dominicana fue el establecimiento de la Escuela Normal, institución que se encargó de regar las semillas de la educación dominicana en todo el territorio dominicano. Como escritor de sólida formación, dejó publicadas varias obras, entre ellas: La peregrinación de Bayoán (1863), Lecciones de derecho constitucional (1887), y la Moral Social (1888). Asistido en su enfermedad por los doctores Francisco Henríquez y Carvajal, Arturo Grullón y Rodolfo Coiscou, falleció el 11 de agosto de 1903.

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