Los 18 miembros de los 'Ángeles del infierno' detenidos en Mallorca han sido repartidos de dos en dos o en grupos de tres, en siete cárceles distintas de Madrid. De este modo se pretende evitar que los moteros se hagan fuertes en los centros penitenciarios y formen grupos de control y presión dada su peligrosidad.

Como informó ayer este periódico, el traslado de los Hells Angels desde Palma a la Península se realizó el viernes por la mañana bajo grandes medidas de seguridad. Un centenar de policías y guardias civiles participaron en el dispositivo dadas las características de algunos detenidos, como Frank Hanebuth, considerado el líder mundial de los 'Ángeles del infierno'.

Avión

Los 18 integrantes del «capítulo» que la organización de los Hells Angels Motor Club había establecido en Mallorca fueron trasladados en un avión fletado especialmente para la ocasión, junto a otros 42 presos comunes. Desde la cárcel de Palma hasta Son Sant Joan fueron conducidos en 27 vehículos policiales. Al llegar al aeropuerto los presos fueron introducidos uno a uno en el avión y los sesenta reclusos iban acompañados de otros tantos agentes.

El vuelo aterrizó en Valencia donde esperaban numerosos vehículos policiales a pie de pista. Allí los presos fueron divididos en grupos y se repartieron por distintas cárceles de la Península. Los 18 'Ángeles del infierno' del grupo establecido en Mallorca fueron conducidos a Madrid y dispersados de dos en dos y en algún grupo de tres, en siete cárceles distintas. Así se evitará que se hagan fuertes en la cárcel de Palma, donde estaban hasta ahora, o en otro centro donde puedan coincidir varios de ellos.

Fuentes policiales han destacado en diversas ocasiones la peligrosidad de la organización criminal. De hecho, su supuesto cabecilla, Frank Hanebuth, ya había provocado algunos incidentes en centro penitenciario de la carretera de Sóller y se habían tenido que adoptar medidas de seguridad.

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