NAVE QUE ZOZOBRÓ EL DOMINGO VIOLÓ NORMATIVAS Embarcaciones zarpan sin medidas de seguridad ARMADA DOMINICANA NO CUENTA CON PERSONAL SUFICIENTE PARA REALIZAR LA SUPERVISIÓN

NAVE QUE ZOZOBRÓ EL DOMINGO VIOLÓ NORMATIVAS Embarcaciones zarpan sin medidas de seguridad ARMADA DOMINICANA NO CUENTA CON PERSONAL SUFICIENTE PARA REALIZAR LA SUPERVISIÓN Prevención. Muchas tragedias de mar ocurren porque los capitanes de navegación tienen años de vida allí y se sienten en capacidad de salir al agua sin hacer la notificación debida y a sabiendas de que las autoridades no les harán la supervisión para determinar si están en regla o no. Noticias Relacionadas Defensa Civil recupera el último cadáver del grupo de los náufragos Juan Eduardo Thomas Santo Domingo Es muy común que embarcaciones entren a la mar sin la autorización debida de la Armada Dominicana y sin los mecanismos de prevención y de supervivencia ante un naufragio como el del pasado domingo en la costa noreste del país, en el que perdieron la vida siete personas. Cualquier nave que se apreste a zarpar del puerto debe presentarse ante uno de los puestos y destacamentos de la Armada Dominicana, donde deben informar su plan de navegación y tener la confirmación de que poseen los equipos de prevención de lugar. “Es muy común que en República Dominicana zarpen embarcaciones sin medidas de precaución; es un dolor de cabeza el que tenemos con ese tema y lo que queremos es que se haga conciencia”, reconoce Juan Carlos Porcella, director ejecutivo de los Auxiliares Navales Dominicanos, un cuerpo civil que asiste a la Armada y que en sus primeros seis años de existencia ha salvado a 152 personas en el mar. Esa supervisión a las naves que van a salir al mar lo hace la Armada en sus 51 puestos, sus 18 destacamentos y 13 comandancias de puertos, instaladas en toda la línea costera de República Dominicana. El capitán de navío Arsenio Maldonado Gil, vocero de la Armada, asegura que cuando una embarcación se apresta a zarpar debe acercarse a algunos de los puestos de revisión que tiene esa institución, donde se les chequea si tienen combustible suficiente para el plan de navegación que tienen previsto, al igual que una inspección a los salvavidas y aparatos de comunicación con tierra. Al final, sucede que capitanes de navegación, que tienen años con vida en el mar, cuenta Porcella, se sienten en capacidad de salir al agua sin hacer la notificación debida; y como la Armada no cuenta con el personal suficiente, no puede hacer labores de supervisión en las aguas de cuáles embarcaciones están regla y cuáles no. El domingo pasado zozobró una embarcación que zarpó desde Varadero de Pueblo Arriba, en la provincia María Trinidad Sánchez. Murieron siete de las nueve personas que ocupaban la nave que tenía como destino al Parque Nacional Los Haitises. Las autoridades han señalado que la embarcación violó las normativas de navegación al no tener salvavidas y al violar la disposición de no salir al mar por el aviso de tormenta tropical que había colocado el Centro de Operaciones de Emergencias (COE). Ruth Capellán fue una de las sobrevivientes de la tragedia en la que perdió a su esposo y ha contado que cuando tenían una hora en trayecto comenzó un aguacero torrencial, además de un comportamiento anormal del oleaje en la zona. La mujer se aferró a un palo que flotaba en el agua y duró cuatro horas a nado para llegar a la orilla. Crear conciencia El 14 de marzo pasado los Auxiliares Navales Dominicanos desarrollaron un taller de formación a los pescadores de Sánchez, en la provincia Samaná, precisamente adonde llegó Ruth una vez salió del agua y caminó por otras cuatro horas. En esa ocasión, recuerda Porcella, los pescaderos pidieron que se les regalaran salvavidas para su protección. “La idea debe ser primero crearles conciencia; concienciarlos del peligro y de la necesidad de salir al mar bien preparados”, indica. Los sobrevivientes de la tragedia fueron Ruth Capellán y el capitán de la nave Petilio Núñez. Los que fallecieron fueron Yovanny Quezada, Carla Mabel Reyes, Rosanna Vargas y Milkeya Cecilia Vargas Saldaña; Alberto Santiago Rivera Núñez (esposo de Capellán), Francisco Almonte y Feliz Quezada.

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