La explosión de una bomba en Nueva York causa una treintena de heridos Las autoridades investigan si se trata de un acto de terrorismo internacional. El FBI analiza un segundo artefacto que no estalló

TENTADO BOMBA La explosión de una bomba en Nueva York causa una treintena de heridos Las autoridades investigan si se trata de un acto de terrorismo internacional. El FBI analiza un segundo artefacto que no estalló Nueva York 18 SEP 2016 Los agentes acordonan la zona de la explosión. AP AP / EFE MÁS INFORMACIÓN La explosión de una bomba en Nueva York causa una treintena de heridos Nueva York se rearma contra el terror La explosión de una bomba en Nueva York causa una treintena de heridos Bratton deja la policía de Nueva York tras dos años de tensión El estallido de una bomba en el centro de Nueva York hirió la noche del sábado a 29 personas, una de ellas de gravedad, y causó el pánico en una ciudad que acaba de conmemorar el decimoquinto aniversario del 11-S, el atentado más sangriento de la historia de Estados Unidos. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis en el origen del ataque, si bien nadie la ha reivindicado ni hay de momento evidencias de un vínculo con el terrorismo internacional. Un segundo artefacto fue encontrado y retirado sin causar ningún daño. La explosión tuvo lugar en el barrio de Chelsea, en la calle 23, entre la Sexta y Séptima Avenida, una zona de Manhattan muy diversa y animada los sábados. La bomba, colocada dentro de un cubo de acero basura, causó un estruendo que interrumpió el ocio nocturno en torno a las ocho y media de la tarde. Los vecinos empezaron a ver correr a gente manchada de sangre y entre gritos y caos. “Hemos tenido mucha suerte de que no haya habido víctimas mortales”, dijo este domingo el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo. Todos los heridos, además, fueron dados de alta el mismo domingo, si bien la zona afectada continuaba acordonada y los agentes informaban de que seguiría así al menos hasta el final de esa tarde, ya que se estaban revisando las estructuras y los daños de los edificios y recabando todas las pruebas posibles para hallar al o los responsables. Momento de la explosión en Nueva York. EL PAÍS VÍDEO A diferencia del ataque en Minnesota, nadie en Nueva York ha reivindicado la colocación de la bomba. “Lo que sabemos hasta ahora es que fue algo intencionado, que fue un acto violento y que fue un acto criminal organizado, pero lo que no sabemos todavía es si existe alguna conexión internacional”, recalcó el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, en su comparecencia ante la prensa. El incidente tiene lugar el fin de semana previo a la cumbre sobre los refugiados y la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) Las autoridades investigan las posibles conexiones con el terrorismo internacional. De Blasio llamó a los neoyorquinos a estar “en alerta” y advirtió de la fuerte presencia policial durante los próximos días, ya que el ataque ha tenido lugar el fin de semana previo a la cumbre sobre los refugiados y la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), que reúne en Nueva York a más de centenar de mandatarios. El segundo artefacto, que se encontró a cuatro calles de la explosión, fue trasladado a un laboratorio del FBI en Virginia para ser analizado. Los residentes de la segunda zona afectada, también en Chelsea, recibieron mensajes de advertencia para no salir de casa y alejarse de las ventanas, hasta que a las cinco de la mañana se les notificó que el dispositivo sospechoso se había retirado. Maria, una dubaití de visita en la ciudad, aguardaba tras el control a recoger su coche allí aparcado. “Yo estaba en un café cerca de aquí, me avisaron de una explosión y cuando salí para marcharme y no podía entrar a coger mi vehículo. Da miedo pensarlo, dicen que puede haber una bomba allí”, dijo. Fuentes policiales señalaron que se trataba de una olla a presión con un cableado, como el del atentado de Boston de 2013. Un serio aviso Uno de los afectados relataba a este periódico como la deflagración causó un ruido tremendo que hizo temblar todo el edificio y caer los libros de las estanterías, como si de un temblor sísmico se tratara. Acto seguido, por la ventana, “se veían a la gente correr con la ropa machada de sangre y gritando, ha sido aterrador”. El alcalde de la ciudad descartó vínculos entre lo sucedido y otro artefacto que se había encontrado el sábado por la mañana, antes de empezar una carrera solidaria, en la localidad de Seaside Park, en el estado vecino de Nueva Jersey, que causó ningún herido. “Seguimos investigando”, comentó en rueda de prensa, mostrándose en todo caso muy prudente y eligiendo muy bien las palabras. “Siempre estamos en plena alerta”, dijo. No ha habido ninguna víctima mortal por la explosión en Chelsea, pero que la colocación y el estallido de la bomba hayan sido posibles supone un serio aviso para Nueva York, una ciudad que siempre ha sido objetivo prioritario del terrorismo.

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