Vecinos hablan de Dawin y Chuti EL PADRE DE INFANTE TRINIDAD, UNO DE LOS IMPUTADOS, DIJO: "YA ESE NO ES MI HIJO"

miércoles, 14 de septiembre de 2016" Vecinos hablan de Dawin y Chuti El hecho. Diolandita Cabrera, la madre de la asesinada niña Carla Massiel, habla con el periodista Santiago de la Cruz sobre las últimas revelaciones de Dawin José Trinidad sobre la muerte de su hija. Santiago Benjamín de la Cruz santiago.delacruz@listindiario.com Santo Domingo Sorprendidos, y sin querer pronunciar una palabra sobre el tema, reaccionaron los residentes del distrito Los García, en Pedro Brand, al enterarse de las declaraciones ofrecidas por el imputado Dawin José Trinidad sobre el asesinato de la niña Carla Massiel Cabrera, quien desapareció el pasado 25 de junio de 2015. El padre de Dawin José Trinidad, José Trinidad, no quiso ofrecer declaraciones. Solo se limitó a decir: “Ya ese no es mi hijo”, por lo que una persona ligada a la familia, que prefirió no identificarse, contó a este diario que Dawin, desde pequeño, fue muy necio y que “junto a Juan Cabral Martínez, alias Chuti, son conocidos desde hace años como dos ladroncitos”. “Desde pequeño, Dawin fue un niño muy necio, con un comportamiento medio extraño. Desde que era un adolescente se acostumbró a robar, él y Chuti se metían a fincas, pequeñas tiendas, e incluso, cuando había alguna actividad por aquí y varios vehículos eran estacionados en el play, iban y rompían los cristales para llevarse los radios”, cuenta. Aseguró que Dawin creció junto a Juan Cabral Martínez, alias Chuti, y que juntos cometían diferentes actos delictivos. “Desde que Dawin tenía unos 15 años, él y Chuti se iban a robar. Ellos no estaban en bandas ni nada, todo lo que robaban era por su propio gusto y para ellos”, expresó. Recordó que la primera vez que Dawin cayó preso fue por el robo en un centro de bebidas llamado Company, y que robó junto a Chuti. “Por ese hecho a ellos los apresaron y después Dawin logró escaparse del destacamento. Aquí vinieron los policías haciendo allanamientos en la casa de él, pero no lo encontraron, porque él se había escondido en otro lugar”, relata. Cuenta que después del allanamiento la familia de Dawin se contactó con él y lo entregó a las autoridades “y desde ese momento no ha vuelto a salir de la cárcel”. (+) UNA HILERA DE SOMBRAS Las últimas revelaciones dadas por Dawin, a quien este diario ha dado seguimiento como una pieza importante en todo este entramado de terroríficos resultados, han provocado gran revuelo, así como debates intensos en los espacios de opinión sobre este acontecimiento, cuyos resultados finales, se sospecha, siguen pendientes. Los vecinos del sector donde se crió el joven apresado por el caso, han contado la historia, el comportamiento y las andanzas delictivas, de quien a la vez está implicado en al menos otros dos procesos y una hilera de sombras, que todavía hay que desmadejar, antes de decir, “caso cerrado”.

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