Las autoridades afirman que, desde que los incendios forestales comenzaron a devastar grandes extensiones de Australia

Las autoridades afirman que, desde que los incendios forestales comenzaron a devastar grandes extensiones de Australia a fines del año pasado, alrededor de una decena de comunidades han quedado hasta cierto punto aisladas. Algunas lo están por completo y solo son accesibles por medio de aviones o helicópteros que han arrojado agua, comida, teléfonos satelitales e incluso zanahorias para los animales silvestres. En los caminos hacia otras poblaciones, arbolistas e ingenieros están trabajando en turnos de hasta catorce horas para eliminar los “árboles asesinos” que corren el riesgo de caerse.

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