Melbourne (Australia) una bola extra en sus aspiraciones de acudir el próximo julio a los Juegos Olímpicos de Tokio, que aún ofrecen plazas vacantes en todos los aparatos.

AUSTRALIA.- Los mejores gimnastas de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe se juegan este fin de semana en Melbourne (Australia) una bola extra en sus aspiraciones de acudir el próximo julio a los Juegos Olímpicos de Tokio, que aún ofrecen plazas vacantes en todos los aparatos. El chileno Tomás González, que competirá en esta cita en suelo y salto, el argentino Federico Molinari en anillas y el dominicano Audrys Nin y el guatemalteco Jorge Vega en salto son los aspirantes con más opciones, aunque lo más probable es que la incógnita de su participación olímpica se prolongue hasta el campeonato continental que se disputará en mayo en Estados Unidos. Tras las Copas del Mundo de Melbourne, Bakú y Doha (estas dos en marzo), los primeros de cada aparato en la clasificación general obtendrán un billete nominal e intransferible para Tokio 2020. También se harán con esa plaza si no son primeros pero sí los mejores por detrás de otros gimnastas que ya tengan asegurado su cupo olímpico. Las combinaciones son infinitas porque, además, solo se tendrán en cuenta las tres mejores notas de cada uno. Para ninguno será fácil, pero nadie se rinde. Jorge Vega, quinto en el ránking de salto y subcampeón en los Juegos Panamericanos del año pasado en Lima, es por ahora el mejor situado para ampliar el exiguo cupo latinoamericano en Tokio 2020. Brasil es el único país que ha clasificado a un equipo completo, el masculino. Además, competirán individualmente los cubanos Manrique Larduet y Marcia Vidiaux, los mexicanos Daniel Corral y Alexa Moreno, la brasileña Flavia Saraiva, la argentina Martina Dominici, la chilena Simona Castro y la peruana Ariana Orrego. El jueves y el viernes se disputará la ronda de clasificación de los distintos aparatos. Los ocho mejores pasarán a las finales del sábado y el domingo.

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