Tan solo un republicano votó “culpable”: Mitt Romney, que representa al estado de Utah, se convirtió en el primer senador en la historia del país en apoyar la destitución de un presidente de su mismo partido en un juicio político.

FE
Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió ayer airoso del juicio político en su contra en el Senado, de mayoría republicana, que lo absolvió de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso por sus presiones a Ucrania para que investigara al exvicepresidente Joe Biden.
Tras más de cuatro meses de un proceso iniciado en septiembre pasado, cuando se abrió la investigación para un juicio político, el guion se cumplió según lo esperado y los senadores, que hicieron de “jurado” del “impeachment”, exoneraron a Trump.
No culpable
Primero votaron sobre la acusación de abuso de poder, donde un total de 52 legisladores hallaron “no culpable” al presidente frente a otros 48 que lo encontraron “culpable”.
Tan solo un republicano votó “culpable”: Mitt Romney, que representa al estado de Utah, se convirtió en el primer senador en la historia del país en apoyar la destitución de un presidente de su mismo partido en un juicio político.
Sobre la segunda de las acusaciones, la de obstrucción al Congreso, un total de 53 legisladores -todos republicanos- resolvieron que Trump era “no culpable”, frente a 47 -todos demócratas- que lo vieron “culpable”.
Para que el proceso de destitución del presidente saliera adelante, era necesario el respaldo de dos tercios de la cámara a alguno de los dos cargos políticos.
Ante la perspectiva más que segura de una exoneración de Trump, el líder de la minoría demócrata en la Cámara Alta, Chuck Schumer, hizo un llamamiento justo antes de la votación a los senadores para que votaran a favor de destituir a Trump.
“El Senado debería condenar al presidente Trump, expulsarlo de la Presidencia y descalificarlo para mantener el cargo en el futuro”, dijo Schumer.

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