Duffy, la cantante británica que triunfó en 2008 con "Mercy", publicó una extensa carta en la que narra cómo fue "violada, secuestrada y drogada"

  • Cantante Duffy detalla el secuestro y violación que sufrió tras triunfar en la música
EFE
Los Ángeles, EE.UU.
Duffy, la cantante británica que triunfó en 2008 con "Mercy", publicó una extensa carta en la que narra cómo fue "violada, secuestrada y drogada" durante cuatro semanas, algo de lo que habló por primera vez en febrero tras pasar una década en el anonimato.
En una extensa misiva de 3.600 palabras publicada en su página web, la artista revela que tras el fatídico episodio consideró acogerse "a las leyes de derechos humanos para cambiar su nombre en los registros públicos", "desaparecer en otro país" y "dejar atrás el pasado con una nueva vida".
"Si estás leyendo esto, debo advertir que contiene información que algunos pueden encontrar perturbadora -alerta Duffy al comienzo-. Si no puede asumir el sufrimiento de otra persona (...) le recomiendo que no siga leyendo".
Aunque menciona que, a pesar de "temer por su propia vida", finalmente pudo denunciar los hechos a la policía, la cantante no ha publicado la identidad del culpable ni dado ninguna pista sobre su origen.
"La identidad del violador solo debe ser manejada por la policía, y eso es entre ellos y yo", explica.
Según relata en el texto, Duffy fue drogada el día de su cumpleaños, momento en el que comenzó un calvario de cuatro semanas.
"Era mi cumpleaños, me drogaron en un restaurante y durante cuatro semanas. Me llevaron a un país extranjero. No recuerdo subir al avión pero de pronto me encontré en la parte trasera de un vehículo", cuenta.
A continuación, la mujer describe que un hombre la violó en un hotel, quien posteriormente la llevó a su propia casa y permaneció cuatro semanas con ella.
"Sabía que mi vida estaba en peligro inmediato, confesó querer matarme. Con la poca fuerza que tenía, mi instinto era correr, correr y dar con un lugar donde vivir que él no pudiera encontrar", recuerda Duffy, quien finalmente consiguió huir.
Las amenazas y el temor a una posible exposición mediática provocaron que, tal y como detalla la víctima, no se atreviera a denunciar el caso, hasta que lo puso en conocimiento de "dos mujeres policía" tras ser intimidada de nuevo.
"No fui la misma persona por mucho tiempo. La violación es como un asesinato vivo, estás vivo, pero muerto", indica Duffy.
Asimismo, la cantante explica los motivos por los que ha decidido publicar ahora esta terrible experiencia.
"Pensé que la divulgación pública de mi historia destruiría por completo mi vida, emocionalmente, mientras que ocultar mi historia estaba destruyendo mi vida mucho más", argumenta.
"La violación me despojó de mis derechos humanos -denuncia-. (...) Ya me ha robado un tercio de mi vida".
Y aunque reconoce que "estar sin cantar la está destruyendo", no avanza ningún paso en su carrera artística.
"Cuando canto me siento como un pájaro, pero no va de esto. (...) Lo que llegue está por ver", promete.
Duffy arrasó en el mundo musical cuando en 2008 publicó su primer disco "Rockferry", que contenía el éxito "Mercy" y recibió el aclamo de la crítica, que la vinculó con iconos contemporáneos como Adele y Amy Winehouse.
Después de un segundo álbum presentado en 2010, "Endlessly", que no cosechó el éxito esperado, la artista se retiró de la vida pública durante toda la década y tan solo apareció como actriz de reparto en una película de 2015.
"Ahora puedo dejar atrás esta década. Pertenece el pasado", concluye.

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