Pujols, con una línea de bateo de por vida de .300/.379/.549,

Pujols, de 40 años de edad, arrancará su 20ma temporada en la Gran Carpa y aunque esta vez será un calendario de apenas 60 juegos debido a la pandemia del coronavirus, el veterano dominicano no se queja acerca del efecto que esto podría tener sobre su legado, ya que tendrá menos oportunidades de mejorar sus estadísticas de por vida. “No creo que sea del todo decepcionante”, declaró Pujols. “No utilizaré esa palabra, porque es algo que está aquejando a todo el mundo. Ustedes saben que esta pandemia no sólo afecta a los Estados Unidos. Creo que decir ‘decepcionado’ es verme egoísta. Y eso es lo último que quiero ser. Esto no se trata de Albert Pujols. Esto se trata de la organización de los Angelinos y lo que yo tengo que hacer para ayudar al equipo a ganar”. Pujols, con una línea de bateo de por vida de .300/.379/.549, ha amasado números impresionantes a lo largo de su carrera como 656 cuadrangulares, 661 dobles, 3,202 hits, 1,828 carreras anotadas y 2,075 remolques en 11 campañas con los Cardenales y ocho más con los Angelinos. Pero Pujols siempre ha dejado en claro que no juega por sus números personales y que todavía no piensa en el retiro, a pesar de que su contrato de 10 temporadas con los Angelinos expirará al final del 2021.Albert Pujols ha tenido una ilustre carrera. El dominicano ha sido nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en tres ocasiones, ha sido convocado al Juego de Estrellas 10 veces y es el único miembro del club de los 650 jonrones y 650 dobles. Pujols, de 40 años de edad, arrancará su 20ma temporada en la Gran Carpa y aunque esta vez será un calendario de apenas 60 juegos debido a la pandemia del coronavirus, el veterano dominicano no se queja acerca del efecto que esto podría tener sobre su legado, ya que tendrá menos oportunidades de mejorar sus estadísticas de por vida. “No creo que sea del todo decepcionante”, declaró Pujols. “No utilizaré esa palabra, porque es algo que está aquejando a todo el mundo. Ustedes saben que esta pandemia no sólo afecta a los Estados Unidos. Creo que decir ‘decepcionado’ es verme egoísta. Y eso es lo último que quiero ser. Esto no se trata de Albert Pujols. Esto se trata de la organización de los Angelinos y lo que yo tengo que hacer para ayudar al equipo a ganar”. Pujols, con una línea de bateo de por vida de .300/.379/.549, ha amasado números impresionantes a lo largo de su carrera como 656 cuadrangulares, 661 dobles, 3,202 hits, 1,828 carreras anotadas y 2,075 remolques en 11 campañas con los Cardenales y ocho más con los Angelinos. Pero Pujols siempre ha dejado en claro que no juega por sus números personales y que todavía no piensa en el retiro, a pesar de que su contrato de 10 temporadas con los Angelinos expirará al final del 2021. “En lo que se refiere a los números, me siento bendecido con todo lo que he logrado en mi carrera”, manifestó Pujols. “Entonces, ustedes saben, uno dice, ‘Sí, ya tengo 40 años. Sí, mi carrera se dirige hacia el final. Pero todavía me siento de 25. Entreno duro. He permanecido en salud en los últimos dos años y medio. Ninguna cirugía, toco madera”. Como él mismo enfatizó, Pujols ha permanecido en salud en años recientes tras una ola de lesiones y operaciones que lo aquejaron entre el 2013 y el 2017. El cañonero se sometió a cirugías en la rodilla izquierda, el pie derecho y el codo derecho, las cuales, reconoce el toletero, lo pusieron a dudar sobre su futuro. Pero Pujols evitó la lista de lesionados la campaña pasada, en la que tuvo números de .244/.305/.430 con 23 estacazos, 22 dobles y 93 carreras empujadas en 131 juegos, y el veterano se siente descansado tras un receso de temporada completo y los cuatro meses extras de entrenamiento debido al paro de labores. Pujols cuenta con un gimnasio en su residencia y se apoyó en el coordinador de fuerza y acondicionamiento de los Angelinos, Lee Fiocchi, para mantenerse en forma para la truncada campaña. “Amo el béisbol”, exclamó Pujols. “Mis amigos más cercanos y mi esposa saben que si un día me despierto y ya no siento eso, esa hambre o esa pasión por este deporte, habría jugado mi último partido. Cuando ya no tienes esa hambre y esa alegría y pasión cuando llegas al estadio y compartes con tus compañeros, ahí es que debes decirle adiós al béisbol. El juego te lo hará saber. Pero todavía me siento como si fuese el 2001 con los Cardenales, cuando llegué a los entrenamientos primaverales para tratar de hacer el equipo. Todavía tengo esa hambre y ese deseo por jugar". Tags

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