La dirección del hospital infantil “Dr. Robert Reid Cabral” soli­citó al Servicio Nacional de Salud (SNS) que nom­bre más personal médi­co para dar respuesta a la demanda que presenta la Unidad de Cuidados In­tensivos (UCI) por el alto número de pacientes con Covid-19.

Mientras que en la par­te alta de la capital, el hospital “Doctor Francis­co Moscoso Puello” con­tinuaba ayer repleto de pacientes con Covid-19, lo que obligó a médicos y enfermeras a colocarlos en sillas y camillas por­que todas las camas están ocupadas.

El doctor Clemente Te­rrero expresó que actual­mente reciben pacientes del Distrito Nacional, la provincia Santo Domin­go y referidos desde la re­gión Sur que superan la capacidad del personal, por lo que hay pacientes ingresados “en condicio­nes muy delicadas”.

“En este momento es­tamos solicitándole al Servicio Nacional de Sa­lud que nos puedan refor­zar con el nombramiento de algunos médicos, pa­ra mejorar la atención en esa área”, manifestó Te­rrero.

El infectólogo infor­mó que en el Robert Reid se ha habilitado un “área de atención y seguimien­to especializado”, debido a que no tienen la capaci­dad suficiente para aten­der a los enfermos que re­quieren ser trasladados a UCI.

El incremento
Terrero explicó que el in­cremento en la ocupación del centro de atención in­fantil inició desde hace una semana y guarda rela­ción “con la situación que está ocurriendo última­mente en el Distrito y en la provincia de Santo Do­mingo”, subrayó, donde se ha incrementado el núme­ro de contagios y los casos graves.

Manifestó que en Ba­rahona, San Juan y San Cristóbal están presentan­do escenarios similares, y que precisamente de estas provincias están hospitali­zando niños con la sintoma­tología del Covid-19.

 EN EL MOSCOSO
Total congestión

De a dos por bancos, sen­tados en camillas o donde encontraron espacio, ama­necieron ayer decenas de afectados por Covid-19 en el hospital Francisco Moscoso Puello. Produc­to de la sobreocupación, por lo menos cuatro am­bulancias se acopiaron en el frente del área destina­da para tratar a los conta­giados, al no disponer de espacio para dejar a los pacientes. La sala de espe­ra de Covid que el jueves permanecía despejada por lo menos en el frente, co­menzó a saturarse desde entrada la noche, según reveló la encargada de Co­vid-19 del centro, doctora Indhira Jiménez.

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