Ha fallecido un grande del deporte en Hato Mayor

Fue un visionario del deporte en Hato Mayor
 

Por Manuel Antonio Vega

HATO MAYOR.- Con la muerte a destiempo del dirigente deportivo Julio Pina Pérez, ocurrida la tarde de este sábado en Estados Unidos, Hato Mayor pierde a uno de sus mejores pilares del deporte, especialmente el basketball.

Pina Pérez, además de ser selección del basket local, llegó  a fundar el histórico y combativo club "Barrio Lindo", del cual era presidente  advitam, mérito acumulado por su trayectoria y entrega a esa comunidad deportiva.

Llegó ser presidente de la Asociación de Estudiantes Universitarios de Hato Mayor-UASD, en Santo Domingo.

Se estableció en Estados Unidos, desde donde seguía dando soportes técnicos y económicos al club Barrio Lindo y otras instituciones.

Ante la falta de un local, facilitó una casa que había adquirido en Barrio Lindo,  para que operara la organización que el fundó y dio calor hasta la hora de su muerte.

Fue un ser humano que ganó admiración y respeto, donde hacía presencia, por su forma jovial de tratar y  presentarse ante la sociedad.

Días  antes de partir de este mundo, visitó la zona de Bávaro en compañías de familiares y amigos, de donde pude hablar con él vía teléfono, y llegó decirme que teníamos que juntarnos, para conversar sobre el futuro del deporte y escribiera sobre la historia del Club Barrio Lindo.

Ahora, que falleció, pienso que andaba "Alma en Pena", con la muerte encima.

Quería despedirse de sus gentes más cercanas. Estaba aquejado de salud, con serías complicaciones, pero su semblante se mantenía vigoroso, ajeno a los quebrantos que los aquejaban. 

Siempre fue un tipo fuerte, valiente, que no temía a nada ni a nadie, para decir la verdad, en cuanto tenía que defender a su club Barrio Lindo.

A esa organización se entregó como nadie en ese sector. 

Llegó celebrar con orquestas algunos aniversarios, los cuales se convertían en fiestas patronales, por el inmenso público que se daba cita cada noche.

Fue un joven que brilló con luz propia, y a quién, en lo particular admiraba y respetaba, por ver la forma de dirigir y accionar.

Dicen que nadie se parece a nadie, pero yo adiciono que Julito Pina, como lo conocía todo el mundo, se parecía al pueblo. Era inmenso, irradiaba confianza en su rededor. 

Paz a tu alma y nuestra s condolencias a familiares.

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