Perseguidor. El cabo de la Policía Nacional Janli Disla Batista, tras el choque, persiguió a Leslie y la alcanzó pistola en mano en la calle Duarte El crimen de Leslie deja gran estela de dolor en el país GLAUCO MOQUETE/LISTÍN DIARIO El crimen de Leslie deja gran estela de dolor en el paísEl crimen de Leslie deja gran estela de dolor en el paísEl crimen de Leslie deja gran estela de dolor en el paísEl crimen de Leslie deja gran estela de dolor en el país Laura Castillo / Javier Flores / Gabriela Hungría laura.castillo@listindiario.com / javier.flores@listindiario.com / gabriela.hungria@listindiario.com Santo Domingo, RD Eran aproximadamente las 8:00 de la noche del sábado cuando ocurrió un accidente de tránsito en la avenida Juan Bosch en Boca Chica, donde fue “impactado a bordo de un motor el cabo de la Policía Nacional Janli Disla Batista en compañía de su esposa y sus hijos por Leslie Rosado”. Al momento del choque supuestamente Rosado no se detuvo porque “le salieron unas personas y continuó conduciendo para abandonar el lugar hasta que la atraparon en la intersección”. Cuando supuestamente lograron detenerla, los comunitarios observaron cómo Disla Batista se acercó al vehículo de Rosado con una actitud violenta, al mismo tiempo, una patrulla de la Policía Nacional llegó al lugar de los hechos. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos, según cuentan. Inmediatamente Disla Batistsa se acercó al vehículo vestido de civil, comenzó a golpearlo de manera agresiva sin recibir respuesta de Rosado, quien estaba dentro del vehículo y no llegó a intercambiar palabras con el cabo. En ese momento, Disla Batista cerró sus manos en forma de puño y arremetió contra el cristal del lado del conductor con la pistola en mano. Justo en ese momento una bala penetró el interior del vehículo a través del cristal dejando al descubierto la víctima herida de bala, la desesperación de la hija que la acompañaba, el cristal totalmente desgranado y al policía totalmente atónito luego de ver que era una mujer. Todo sucedió en presencia de los demás miembros de la Policía que estaban de servicio y que llegaron al lugar en el mismo momento que Disla Batista, contó un testigo consultado por Listín Diario. Al percatarse de la magnitud del inconveniente que había causado Disla Batista al impactar de bala a la mujer, uno de los agentes le dijo: “Palomo… te jodiste”, al observar que la joven no reaccionaba al llamado de la hija que la acompañaba. De acuerdo a los testimonios de los comunitarios, la hija, de quien aún se desconoce su edad exacta, agarró a Rosado remeneándola hacia un lado al ver que sangraba luego del impacto de la bala, y le advirtió a Disla Batista que la había matado porque esta no reaccionaba. “La mataste, la mataste”, gritó desesperada desde el asiento delantero del pasajero en la jeepeta. Los residentes afirmaron que los demás miembros de la Policía no “fueron capaces” de apresar a Disla Batista ni de quitarle el arma de fuego en el momento del incidente sino que permitieron que el mismo policía que la mató se la llevara al hospital en una motocicleta con otro”. “El que la mató venía de civil y luego venía un contingente en un camión de la Policía y estando aquí (en el lugar del hecho) no fueron capaces de detener al tipo (policía) con la acción agresiva que tenía ni de llevarla al hospital”, expresó un comunitario identificado como Héctor. Continuó narrando que en presencia de la patrulla, Disla Batista procedió a romper el cristal de la parte trasera del vehículo y luego procedió a dar puñetazos contra el cristal del asiento del conductor con la pistola en mano donde aparentemente el proyectil penetró la ventanilla acabando con la vida de la arquitecta. En ese momento, cuando una joven que la acompañaba percibió que la herida de Leslie inició a sangrar y no reaccionaba al moverla inquietantemente esta le vociferó al policía “la mataste, la mataste” y fue ahí donde decidieron llevarla al hospital municipal de Boca Chica.Otros testigos que residen en los alrededores del hospital afirmaron que el cabo fue quien la llevó a recibir atenciones médicas a bordo de un motor con otra persona. Además, señalaron que al llegar al lugar y ser cuestionado sobre lo ocurrido, Disla Batista contó el hecho y afirmó que esta lo había chocado y nunca se detuvo por tal razón decidió “caerle atrás”. Familia del cabo De acuerdo a una certificación médica realizada en el hospital municipal de Boca Chica por un médico de apellido Beriguete con el exequatur 207-17, cita que “el infante de 9 meses no presenta traumas ni laceraciones visibles al momento de la evaluación”, luego de que este fuera llevado por la esposa de Disla Batista al centro médico después del “accidente de tránsito”. La jeepeta Mercedes Benz de Color Blanca permanece en el destacamento de Boca Chica. Presenta varios rayones en uno de sus laterales, una goma pinchada, un golpe en la parte trasera baja, una esquina del cristal trasero afectado y el del conductor destruido. VICEPRESIDENTE Reclama justicia La vicepresidenta Raquel Peña reclamó a la justicia que aplique “todo el peso de la ley” al cabo de la Policía que asesinó a la arquitecta Leslie Rosado. “Nosotros no podemos permitir que eso siga y pues quien lo haya hecho debe caerle todo el peso de la justicia”, expresó la vicepresidenta. Monseñor condena Monseñor Jesús Castro Marte, obispo de la Diócesis de La Altagracia, lamentó la muerte de la arquitecta Leslie Rosado, asesinada por un cabo de la Policía Nacional en Boca Chica. Tras afirmar que el crimen “entristece y conmociona al país”, monseñor Castro Marte dijo que “oramos por su eterno descanso” detalló, y pidió a las autoridades esclarecer los hechos donde perdió la vida la joven profesional. Dama terminó de celebrar el cumpleaños de su padre Alrededor de las siete de la noche del sábado, la arquitecta de 36 años y quien llevaba un embarazo de varias semanas, Leslie Rosado, se disponía a salir de las instalaciones donde se celebrara la fiesta de cumpleaños de su padre en Boca Chica y tomó rumbo hacia su residencia ubicada en el Distrito Nacional. La arquitecta, manejando su jeepeta color blanco, tomó ruta por dentro del pueblo de Boca Chica y alrededor de 30 minutos después de abandonar el festejo de su padre, choca con el cabo Janli Disla Batista, de 30 años de edad, quien se desplazaba junto a su esposa e hijos a bordo de una motocicleta sin luces de camino. De acuerdo con un informe preliminar de la Policía Nacional, la familia de Disla Batista quedó tendida en el pavimento mientras que la arquitecta no se detuvo en el lugar, por lo que el agente se auxilió de otra persona para caerle detrás al vehículo. “Disla y su acompañante alcanzaron a la arquitecta en las inmediaciones de la calle Duarte en Boca Chica, y fue allí donde comienza a hacerle parada tocándole en varias ocasiones el cristal del lado del conductor con su arma de reglamento”, indica el documento de la Policía al que ha tenido acceso este diario. Señala que el cabo no se había “percatado” de que su arma de reglamento estaba manipulada y “en esas circunstancias se le escapó el disparo que le ocasionó la muerte a la arquitecta”. El suceso coloca nueva vez bajo el ojo del huracán la labor de la Policía, apenas siete meses después del hecho en donde la pareja de pastores Elisa Muñoz Marte y Joel Díaz fueran acribillados en Villa Altagracia a manos de patrullas de la institución supuesta a proteger a la ciudadanía. SEPA MÁS Fiscales indagan crimen voluntario Pedirán coerción El ministerio público investiga las circunstancias de la muerte de la arquitecta Massiel (Leslie) Rosado Marte, a manos de un cabo de la Policía, bajo la premisa de que se trató de un crimen voluntario por el que solicitará medida de coerción. Grandes dotes adornaban a la mujer asesinada Santo Domingo. Varios familiares y allegados compartieron su parecer acerca del carácter de Leslie Rosado y uno de ellos fue su esposo, el ingeniero Javier Martínez, quien compartió a través de sus redes sociales imágenes acompañadas de un mensaje lleno de amor. “No hay palabras para describir el gran dolor que siento por tu partida. Estoy totalmente destrozado, nunca imaginé que esto te pudiera suceder a ti un ser humano lleno de amor y de Dios. Gracias por la gran esposa que fuiste, por los tres hijos que diste y el gran amor que sembraste en ellos, fuiste y siempre serás la mejor de todas las madres…estoy seguro que desde el cielo me vas a ayudar a llevarlos adelante y que puedan seguir tu ejemplo de bondad, amor a los demás, gran profesional y perseverancia, siempre te voy a recordar con mucho amor. EPD”, escribió en la publicación en Instagram. De esa manera lo hicieron los pastores Marcos Yaroide y su esposa Laura Cárdenas, quienes compartieron imágenes y mensajes expresando el gran vacío que deja entre sus allegados. “Leslie de mi corazón dijiste con tanta alegría que estabas lista para bautizarte hace un mes. Te bautizamos y dijiste que estabas enamorada de Jesús a tal punto que te fuiste al cielo junto a tu bebé “Elías”, como dijiste que se llamaría, estando en ayuno, silicio y oración con el propósito de salvar a toda tu familia. Dios te había santificado para tu partida, y aunque te arrebataron la vida cruelmente junto a tu bebé en tu vientre no pudieron matar tu alma y mucho menos el recuerdo de amor y amistad que nos dejas a nosotros tus seres queridos”, dice parte del mensaje escrito por el pastor Yaroide. Mientras que Cárdenas escribió: “Un ángel fue devuelto a Dios, cuánto agradecimiento hay en mi corazón por haber conocido por todos estos años a una mujer como ella. Dios mío cuánto duele esta partida, solo tú lo sabes”. Uno de sus empleados la definió como una “jefa ejemplar” y “buena persona”. “Ella fue una excelente persona, una excelente profesional y muy buena jefa... me siento destruido, yo tengo en la compañía 27 años y muchos con ella siendo mi jefa... ella (con nosotros) era ejemplar y cuando una juventud se muere así, uno se destruye emocionalmente”, expresaba, entre lágrimas. Ramón Orán Sosa, quien se desempeña como maestro de pintura en la compañía “Armando Toros”, propiedad del padre de Leslie, el ingeniero José Rosado. Orán Sosa agregó que casos como este lo “hacen sentir inseguro, ya que no hay seguridad ni para pobres ni para ricos” y que se demuestra una vez más que en el país “no hay ni jefe de la Policía ni jefe de Interior y Policía”.

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