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Los combustibles subirán

Algunos gobernadores han considerado que las tiendas de licores o las clínicas de aborto son esenciales, pero dejaron fuera las iglesias. Eso no está bien, así que hoy corrijo esa injusticia y urjo a los gobernadores a que permitan su apertura ahora mismo", declaró Trump.

“Hoy me siento down (triste), anoche terminé con mi novio

El número de ciudadanos contagiados

- La tarifa eléctrica aplicada a los usuarios del servicio eléctrico se ha mantenido invariable

SANTO DOMINGO.- El 2021 podría ser uno de los mejores años para el turismo en la República Dominicana, ya ha sido uno de los países de la región que mejor ha manejado la pandemia del COVID-19, según el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Juan Ariel Jiménez Núñez. Explicó que las edificaciones de los hoteles del país son de baja densidad, lo que ayuda a mantener la distancia entre los turistas. Agregó que los aeropuertos del país, como el de Punta Cana, tienen ventilación natural, lo que podría ayudar a que los turistas se decidan por venir a este territorio. En cuanto a la pandemia, Jiménez Núñez resaltó que “la sociedad va a salir más consciente de la importancia de la solidaridad”. “El sector privado ha ayudado al gobierno, empresas pagando el sueldo de sus empleados. Eso nos hace más solidarios”, expresó el funcionario a través de un live en Instagram. Sobre el aumento de la tasa del dólar, el Ministro explicó que ese comportamiento es normal en momentos como el que atraviesa el país a causa de la pandemia. Aseguró que República Dominicana es de los países de América Latina que menor devaluación tiene en este momento. jt/am

El Centro de Predicción Cli­mática de la Administra­ción Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA

“Veo que incluso se hi­zo un maratón en Europa y los pedalistas estaban con las mascarillas deportivas”, dijo.

metro Día dos: El silencio que reina en los vagones del metro

Casos de Covid-19

Casos de Covid-19 superan los 13,600 con 448 defunciones Doris Pantaleón

A. Peguero / Javier Flores Santo Domingo, RD Eran las 5:30 de la tarde y la estación de transferen­cia del Metro de Santo Do­mingo, “Juan Pablo Duar­te”, estaba atestada de pasajeros que se movían por los andenes, hacia el norte, sur, este y oeste, en busca del último tren rum­bo a casa. Mientras que los agen­tes del Cuerpo Especia­lizado para la Seguridad del Metro (CESMET), a la entrada de la estación, ro­ciaban las suelas de los za­patos de los usuarios que llegaban, y ya dentro de esta, insistían una y otra vez, como si fuera el coro de una canción, “manten­gan la distancia, por favor. No se peguen. Mantengan la distancia”. Allí nadie más hablaba. En los diferentes andenes la gente parecía muda, so­lo se miraban unos a los otros, con sus mascarillas colocadas cubriendo boca y nariz. Mientras esperaban la llegada del próximo tren, los usuarios de este sistema de transporte que continua­ban llegando, se colocaban de forma automática sobre las líneas amarillas que fue­ron instaladas estratégica­mente en los andenes, y así guardaban la distancia so­cial.